CARLOS HUGO RINCÓN HOEFKEN presenta:

miércoles, septiembre 30, 2009

A LOS MAESTROS


Debo decir que para mí es un gran orgullo tener una amiga como Cristina Rodríguez Iparraguirre, profesora nómada que circula por los lugares más pobres de Lima, guiando con verdadera vocación y amor a sus pupilos. Esta amiga siempre me reencuentra con el calor de mi profesión perdida, cuando es sabido que ya no enseño más. Así es, siempre logra ubicarme para ser jurado de concursos escolares de poesía. Debo confesar que a este pechito poco comprometido y solitario aventurero, le resulta un fastidio una amiga así. Pues ahora digo, bienvenidos todos los fastidios, que sea en mí según su voluntad (a mi amiga me refiero).

Estuve unos días fuera del bajío ayacuchano, donde vivo como un anacoreta, imbuido en mis lecturas y poemas, rodeado de una naturaleza imponente. Esto con motivo de pasar mi setiembre treinta con la familia que adoro, ósea mi familia. En el transcurso de esos días recibí varios correos electrónicos de Cris (como llamo a mi amiga) para asistir como jurado de un concurso de poesía en setiembre 24, el día exacto de mi cumpleaños;naturalmente, no respondí ningún correo, pues tal día estaba más que reservado a mi familia. En las circunstancias que describo, recuerdo haber conversado con mi madre sobre cierta amiga con la que saldría uno de esos días, tanto así, que mi madre no advirtió la llamada de Cris y me la transfirió, pensando se trataba de la amiga con quien saldría.

Cris me ubicó contra mi voluntad, el concurso tendría lugar en el colegio “Las flores de Villa” en el distrito de San Juan de Miraflores, francamente (como diría Gastón Acurio) un lugar bastante pobre. Siempre fui un hombre débil con el sexo fuerte, así que, comprometí la mañana del 24.

No me arrepentí al escuchar los poemas de voces puras (que estoy seguro con la guía de mi amiga serán voces poéticas). La sensibilidad del país está asegurada por gente comprometida como ella, éste no sólo es un homenaje a Cristina sino a todos los maestros que aman a sus pequeños.

HISTORIA DE DOS AVISTAMIENTOS EXTRATERRESTRES


Antes de empezar a relatar los hechos con la mayor exactitud que me sea posible, debo decir que, antes de lo ocurrido, siempre fui escéptico respecto a estos fenómenos. Los dos avistamientos en cuestión, tuvieron lugar el mismo día (19 de setiembre de 2009), aunque sólo fui testigo presencial de uno de ellos. Por consecuencia, no podría asegurar nada respecto al segundo, del cual tuve información de segunda mano.


Me encontraba en mi casa de campo haciendo algunos apuntes. Mi casa está ubicada en el fundo familiar, donde manejo una plantación. Los dos hijos pequeños del guardián jugaban en los alrededores. Después de la puesta de sol, salí de la casa e hice algunos juegos con ellos. Los hice competir en carreras en redor de la casa. En una de las carreras, ambos pequeños se detuvieron, parecían algo asustados y les pregunté: ¿qué pasa?; a lo que respondieron: Luces en el cielo.


Efectivamente, a no mucha altura, sobre la casa de campo pude ver un círculo de luces, que giraban como en una ronda, la ronda se expandía y comprimía, hasta convertirse en una sola luz, que viajaba hacia una nube, ubicada encima de un gran algarrobo, frente a la casa. Luego, de la misma nube, volvía a salir la luz, que se dirigía a la casa, y sobre ella, volvía a formar la ronda de luces, que giraban expandiéndose y comprimiéndose, hasta volver a convertirse en una luz y volver a la nube, sobre el algarrobo.


El ciclo se repetía, una y otra vez. En ese momento, llamé por celular a mi madre, a quien conté lo ocurrido. Ella me exhortó a tomar fotografías y filmar el fenómeno, lo que hice a continuación, después de colgar. Entré, algo asustado, confieso, a la casa de campo, de donde extraje mi cámara (con la cual, ya en otras ocasiones había tomado fotos a los astros). Tomé muchas fotografías y filme el fenómeno. Sin embargo, la cámara no captó imagen alguna. En ese momento, el guardián del fundo y su esposa, ya estaban fuera de la casa y presenciaban el fenómeno con nosotros. Le pregunté al guardián si en los años, que lleva ahí, había visto algo parecido. Su respuesta fue negativa.


En ese momento, uno de los niños, algo asustado por mi teoría que podrían ser extraterrestres o alguna nave de última generación de los EE.UU. Me hizo una pregunta, que la reproduzco, ahora para ustedes, por parecerme curiosa, preguntó: ¿EE.UU. es otro planeta?; efectivamente, para los niños del campo EE.UU. es otro planeta.


Ahora bien, si el lector desea saber la ubicación del fundo, donde tuvo lugar este avistamiento, se trata del fundo Vado-Chico, perteneciente al distrito de Luricocha, provincia de Huanta, departamento de Ayacucho, país Perú.


Por último, el segundo avistamiento de este día (del cual, repito, no fui testigo presencial), tuvo lugar a unos cuatrocientos metros del fundo, en el pueblito de Paccosan. Donde un lugareño, asegura haber visto surcar los cielos una esfera de fuego.