CARLOS HUGO RINCÓN HOEFKEN presenta:

domingo, junio 28, 2009

Óperas V


-…, que uso
para alcanzar
los recordatorios.
Así…, lo veo.
¿Acaso, no lo ves?
¡Veme pues! Tenme
saltando las alturas,
entierros de bajío.

-¿Qué te puedo decir?
Ahí…estás, tú también
sonrojándote
y no quieres repetir.
Es mejor
que quede así…,
entre versos.

Óperas IV


-Sigamos a media taza
brindando con la nostalgia
del café, sigamos componiendo
lo que fue, y cómo es ahora,
seguro igual o derrota por puntos
a cualquier boxeador,
puntos y más puntos
los que conforman
este aguijón, acá
en nuestras pieles sumergibles;
acá, entre todos los aquís
aquí ahora, en el difunto
del acá que no termina
de morir, mientras
se siga con esta tela
de mantos agonizantes
en una correría de viento,
desde atrás.

-Sigamos sí, que más
importante aquí ahora
que todos los acás,
cuando me tiendo
a deslizarme
sobre pétalos amarillos
llenos de viajes crepusculares;
sigamos sí, sigamos
también no en todos los acás
por aquí para ser más completos
y dormir una hora siquiera
de tiempo y diluvio intentado.

-Sigamos, porque
es el infinito que guía,
cuando me escucho
resucitar lo rezado,
una y otra vez
con la misma camisa
y los mismos dientes
envejecidos,
en vez de nostalgia
envés de hoja,
y siempre también
la nostalgia
de las llamas es buena,
y el viento con lluvia
y con caminos,
más parecidos
a la nostalgia
de todas las estaciones,
idénticas en tiempo
y en pasado aumentado.

-Sigamos porque sí,
porque cuando se desenvuelve
la moneda líquida
de la pobreza
se vuelven
otra vez verdes los bolsillos,
y en ese pantano
del pantalón, puede
caer aún una presa joven
del árbol maduro
de los dientes
de leche
y sobrevivir
algunas estaciones más
de equilibrio
y nostalgia atrapada.

-Sigamos por la gripa
invisible de la sierra,
sigamos así todos los días,
buenos y tristes,
y sensatos para no morir,
la nostalgia es la barreta
que cala el hogar
de la futura planta,
del futuro rostro
del futuro, del acá
ahora, que pena
el mañana,
y la nostalgia
que será.

-Sigamos a convertir
la nostalgia en nostalgia
y a componer futuros,
desde abajo, donde
la raíz se mezcla
con los elementos
que viajan por la nostalgia
y reverdecen
para dar, dar, dar
y tener, tener, tener,
tener que dar,
sigamos sin preocuparnos
por la nostalgia.

Mundo de hoteles


X

(El mañana futuro)

La pareja sale al amanecer y toma el camino de herradura, que los lleva a una zona de clima caluroso, atravesada por dos ríos, uno turbio y uno cristalino, cuando llegan al cristalino optan por darse un baño, mientras nadan sienten un gran placer casi sexual o espiritual (que es lo mismo) por las corrientes heladas, cuando escuchan unas risas de otra pareja, en una de las playas del río, salen del agua y por el canto de hormigón se aproximan a inspeccionar de quienes de trata, cuando llegan, ven a un tipo extremadamente barbado con una joven de aspecto candoroso, la joven es la primera en notar la presencia de extraños, y rápidamente, se acerca a su novio, éste los observa con rostro risueño y se entabla una conversación.

-¡Hola! ¡Qué extraño ver a alguien en estas latitudes! ¿De dónde vienen?
-De una ciudad cercana y de un caserío, aún más cercano.
-Cosa extraña, ¿qué persona de la ciudad, y con qué propósito vendría al bajío? Generalmente, no hay visitas por aquí, donde vivo con esta belleza.
-¡Ay, Carlos no digas eso!
-Bueno linda, ten en cuenta, que en años no veo a alguien de mi mismo sexo ¡Ah! El sexo es maravilloso, el espíritu del bajío.
-¿Sólo ustedes dos viven aquí?
-¿Para qué más? Aunque, si ustedes vienen para quedarse, bienvenidos sean, habitamos una hermosa casona de novecientos años, restaurada con palos por supuesto.
-Grandioso porque justo a ello venimos.
-Pues bien, que alegría, ya seremos cuatro en el paraíso, el bajío es el paraíso.

Y así fue que se quedaron, Mitor y Clara con Carlos y la joven, Carlos era poeta y ella era su musa; con el tiempo, Mitor fue mejor poeta que Carlos y la joven mejor musa que Clara, pero ambas parejas vivieron amándose, y en ese extraño y fabuloso lugar del mundo, los cuatro fueron felices siempre.

FIN

AGRADEZCO EL BAJÍO Y A LOS HOTELES, PARTES FUNDADORAS Y FUNDAMENTALES DE MI VIDA.

Memorias de una pulga

Este polémico texto anónimo de 1762, publicado en París, es de una sordidez casi pornográfica a la par que denuncia las actos más infames del clero en la falsa sociedad victoriana, digo falsa pues la moral puritana como podrá notar el lector era solamente superficial, ocultando terribles crímenes sexuales.

Este texto sólo puede ser leído por adultos con equilibrio emocional, por lo que pido a los padres de familia mucho cuidado con que los pequeños accedan a él, podría perturbarlos seriamente.

Mundo de hoteles


IX

La pareja camina largo trecho, ambos viajan sin pronunciar palabra con la mirada perdida en los cerros áridos, llenos de cactos, no lo dicen, pero los dos están anonadados por el impresionante paisaje, tan desértico como el corazón de estos tiempos. En eso, llegan al final de la carretera, donde hay un pequeño caserío abandonado, el cielo se tapa y un fuerte estruendo, anuncia una lluvia torrencial, empieza a chispear y ambos se apresuran en entrar en una de las casas ruinosas; ahí, pasarían la noche.

-Mitor, me asusta mucho este sitio, es tan lúgubre.
-No hay de que preocuparse, no creo que alguien habite estas ruinas y mañana saldremos temprano por el camino de herradura.

Un fuerte relámpago estremece las ruinas y Clara abraza a Mitor, el la besa por largo rato, impidiendo cualquier reclamación. Luego, se despegan y ambos quedan mirándose como fascinados el uno al otro, en esa atmósfera suprarrealista, Clara es la primera que rompe el silencio.

-¿Por qué me besaste así?
-No lo sé en realidad, sólo tuve la necesidad de sentir tus labios.
-Me gustó mucho que lo hicieras, calmaste mi terror.
-Me alegro, que hermoso es estar aquí los dos.
-La verdad, es un lugar impresionante ¿imaginas cuántas historias podrían contar estas ruinas?
-No, sólo imagino nuestra historia.

Esta vez, Clara es la que besa a Mitor, también de forma prolongada y del mismo modo, también se revierte la rotura del silencio, Mitor al habla.

-Clara, ¡carajo, no quiero que te acuestes con alguien más!
-¡Qué! Pero, entonces, ¿de qué viviremos?
-Del paisaje, de la naturaleza, de la pesca, de las tunas, por ejemplos.
-No sé, sería del todo diferente, una vida exótica, utópica.
-¡Y qué rayos! Hoy todo está de cabeza y es cuestión de decidirse vivir una aventura mágica.
-¡Sé, que son esos libros que lees! Pero quiero, quiero que sean ciertos, al menos para nosotros, los podemos intentar.
-¡Olvídate de los libros, fue un principio, pero ahora volaremos solos!
-Me entusiasma tanto ser la única mujer monógama del mundo, quiero serlo, quiero ser tuya solamente.
-Está dicho; ahora, así será, sólo seremos los dos, dado que no existe la humanidad, fundadores de la nuestra propia.

La pareja empieza a besarse y el resto lo dejo a la imaginación de mis lectores, seguiré la narración por la mañana, cuando marchen de nuevo hacia un mañana futuro.

Óperas III


-Se incrementa tu espacio
de soldados invisibles…
el espacio ¡oh ronquido!
la torta mágica.

-Me navego por barcos
con marineros
de infeliz año nuevo,
de estrellas y oscuridad.

-Se escuda en la popa
tu estallido de serpiente,
medusa marina.

-Me voy con la mar
en los ojos a la sierra,
a mi ruda sierra
de campesinos rupestres,
los amo también a ellos
como a mi celular despertador
de todos los días.

-Piensas joderme
con tu espíritu flotante
en tierras líquidas,
lo consigues
y me pones recta por atrás
tu estatua de tiempo.

-Disfruto la tajada
de tu bebida sombra
de carpintera, que mesa
todo lo que se sienta,
todo lo que escupe
mi reloj.

-Piensas y te distingo
en este puerto
de huidas aguas
de navegación frecuente
por los montes desérticos
de gatos salvajes,
donde eres el peor.

-Me empino así
para que me piensen
mis suegros conflictos
de arena vagabunda
del Pacífico.

-Me tierno a pensar en ti
y en el escudo de tu granja
de plantas, cerrada
por la noche, tras tu puerta
mis consejos
salen por la ventana.

-Me incremento
un cigarro a esta torta,
un cigarro de verdad,
puro cubano, así
me enciendo
para que me veas
y me soples la verdad,
y sólo obtengo más pulmones
de pasado.

-Me empino a pensar,
tiernamente, en tus funciones,
y sólo obtengo la negra pasta,
que envuelve tus hojas
y tus párpados, zigzagueantes
por tus ojos como una esperanza.

-Espesa esperanza la tuya
para mi forma elástica
de revertir los golpes
y quemar las evidencias
con mi petróleo interior.

-Me tierno a pensar en ti,
en el escudo que siempre,
nunca fuiste, te tuve
en mi frente, y te dejé
acariciarte conforme me veías
volver con otro al dormitorio,
que construiste
con tu herencia de roble.

-Me maderan tus expresiones
de metal, y me meto
por un hueco a husmear
tu taberna de labranza.

-No lo hagas,
te lo pido por terror;
ayer, cuando me bajaron
la falda pudiste entrar
en mi recoveco
de pesadilla placentera
sin ti para siempre;
contigo sueño.

miércoles, junio 24, 2009

Óperas II


-Grata silenciosa musical
noche de los grillos,
día festivo
en mi apetito montaraz.
¡Cómo nunca
me he cenado mi mañana
esta noche!
No la descuido más;
ya que,
ha pasado vestida
de sensualidad,
de ortiga que siento
en mi piel descubierta
con judío júbilo
de placer.

-La hemos visto todos
en su húmedo
resplandor de lluvia,
la hemos visto
viajando hacia tu noche,
revolcándose en tu bajío,
la hemos visto apasionada
como la encarnación femenina
de los labios escarchados
en oscuridades sin Luna
ni sosiego ni descanso,
entretantontos
dividiendo su cifra,
nos hemos quedado
para ti la mejor parte,
que te ha tocado
con sus trenzas raras.

sábado, junio 20, 2009

POETA DEL BAJÍO / Óperas I



-Mi voz es selecta
para quien quiera escucharla.

-Quien es paradoja
es misterio y no explicación.
Fuera voces. Aplausos.

-Mi voz viene conmigo,
y más recibe de lo que da,
soy dador también,
y rugido diamante.

-Una voz que se aproxima,
lejos de un cuerpo,
es la voz de tu cuerpo
llamándome…

Poeta del bajío

Señoras y señores, el bajío.


Poeta del Bajío es mi nueva creación original, el proceso de este poemario abarca de 2007 a 2009, año en que lo presento para el goce de ustedes. Debo decir que tal libro ha seguido un riguroso proceso de purga y depuración, muy intenso, para llegar a su esencia más pura.

Con el cariño de siempre los invito a leer este poemario, fruto de encuentros y desolaciones con insolaciones de bajío.

Matrimonio del Cielo y el Infierno



Este singular poemario escrito y graficado por William Blake, poeta universal y místico. Es, sin lugar a dudas, una de las más grandes manifestaciones del género lírico, en ella podemos desentrañar una visión mística de la concepción religiosa, muy particular del autor.

Este admirable trabajo, trasciende a lo puramente religioso y penetra también en la técnica, la cual aparece como un aprendizaje infernal, digo técnica por su lado de plástico, que se fusiona con el poeta para crear este extraordinario trabajo.

Recomiendo a todos los amantes de la poesía y las artes plásticas, no dejar pasar esta admirable manifestación artística de uno de los más grandes creadores de la historia.

Una narración extraña


El caso es, que por lo general, sucede qué, de algunas novelas provienen adaptaciones para largometrajes. Pero, no he venido hoy a hablar de lo general sino por el contrario de la excepción, es decir, de un largometraje novelado, el que recomiendo no sólo como curiosidad de la literatura sino también por ser un trabajo bastante bueno, que hace crecer el largometraje hasta los pensamientos y la psicología de los personajes. Estoy hablando del clásico del cine “El último tango en París”, versión literaria o novelada.

Recomiendo la lectura de “El último tango en parias”, adaptación a la literatura, realizada por Robert Alley.

Tiempo muerto



Cuento con los pies todas las veces que caminé.
No me resigno al camino sino que sigo,
buscando en cada nuevo escenario,
terrestre, aéreo, náutico, una nueva esperanza,
pues sólo deseo ver muerte a mi alrededor,
nacimientos para degollar cada instante.

Vergüenza ajena


No saldrá conmigo hoy
ni mañana
ni pasado mañana,
pues no me necesita para vivir.

He de comprenderlo bien,
se avergüenza de mis pasos distintos,
de mis pensamientos hundidos en el mar.

Una cárcel ejemplar


La vida diaria va envolviendo a la vida

con su vocecita rectangular superponiendo los ladrillos,

hasta convertirse en horizonte sin esperanza.


El hombre se pierde en la mano

que lo asfixia,

en los abrazos

que lo aprisionan hasta el corazón,

hasta la salida de la experiencia

por las ideas,

donde el papel encarcela los sueños.


Pobre caída

que no conoce el destino humano,

el sabor parásito que le espera

a ese hombre avinagrado,

que ella tragará

queriendo tanto.


Pobre caído

que no conoce el destino final

de su descanso,

que antes de llegar

será vomitado,

vómito cotidiano.

El leño, la llama, los trocos, la tierra


Se ha retirado la vida por los agujeros del espíritu

y ya no importa, pocos saben de este dolor callado,

de esta sepultura, orgánica y latente, con ojos perdidos

en las pestañas de la noche,

en el dolor completo de la noche.


El leño vacío y triste,

su interior es polvo que adormece la llama,

que se enterró con los troncos más gruesos

en la gran abertura de la tierra.

El viaje de los ojos


Ojos para dentro,

recorren el circuito y se ahogan

en sangre fantasmal llena de humo.


En este estado la chispa de la pupila

se apaga, pariendo un recuerdo doloroso,

un final de ganas eterno.


El viaje de los ojos es inacabable

por los rincones donde se desplazan

las extremidades.

jueves, junio 18, 2009

Autorretrato


Bajo el ardiente sol y el pentagrama celestial,

monto mi bicicleta negra

y me encuentro con las áreas terrosasde mi país lejano,

me brotan burbujas de sudor del cuerpo

y hasta se diría que soy un tonto feliz,

sólo por observar,

solamente por observar,

en definitiva, cada cuadro de mi paseo

con una sonrisa en los labios.


Bueno pues, este retrato que acabo de referir

se pierde en el polvo que levantan las llantas,

valga la redundancia,
de mi desenfrenada bicicleta,

pero esta es sólo, y valga la redundancia

por segunda vez, la superficie del retrato

que vengo a representar.

Abiertas las imágenes a la realidad fotografiada,

tenemos todas las cosas, todas las cosas menos un deportista,

o un deportista que comienza

por necesidad a serlo porque es otra cosa,

o más que una cosa es un alguien,

o un juego de palabras que se confunde con una voz,

o una voz que se reduce a un juego de palabras,

o una cosa que se parece a una voz,

que se reduce a un alguien,

pero que es un juego de palabras.


Así podríamos seguir y multiplicar este retrato escrito

a cientos de rollos fotográficos

y si la tecnología es accesible a miles de fotos,

tras el percutor de la cámara digital,

sin embargo, no es este el asunto

ni el sol ardiente

ni el pentagrama celestial

ni la bicicleta negra y desenfrenada

ni las áreas terrosas

ni el país lejano

ni las burbujas de sudor

ni el tonto feliz

ni la observación

ni los cuadros

ni el paseo

ni la sonrisa

ni los labios

ni el retrato

ni el polvo que levantan las llantas

ni la redundancia intercalada

ni las imágenes abiertas

ni la realidad fotografiada

ni todas las cosas menos el deportista

ni el deportista mismo

ni la necesidad de ser deportista

ni la cosa o el algo

ni el alguien

ni el juego de palabras

ni la voz

ni las palabras y frases claves,

sólo el autorretratado.

Acá no nos encontramos aquí


Acá no nos encontramos aquí,

somos sólo muertos desordenados

en un cementerio de respiraciones.

¡Yo vivo! -digo- y hasta lo pongo

por escrito ¿Acaso así vivimos todos?

El poema está inclinado


El poema está inclinado

por un equilibrio discrepante

con la simetría

y proporcional al pensamiento,

en un acueducto de tinta

al vacío de las rayas conductoras

y los hilos que habrá de jalar

el insertor para hacer el rito.

miércoles, junio 17, 2009

Mundo de hoteles


VIII

Clara despierta, sus bostezos y sus movimientos ponen fin a las cavilaciones de Mitor; éste, al notar sus movimientos desperezándose, acaricia a la muchacha, en el vientre, sin pronunciar palabra; ella, al verlo, sonríe, le pone una mirada tierna y algo pícara, Mitor rompe el silencio.

-¡Clara, vámonos de aquí! Detesto esta ciudad; en realidad, no me gusta ninguna. Prefiero los bosques, las sierras, las playas.
-Mitor, si es realmente lo que quieres, vámonos; sin embargo, es mi deber advertirte, esos caminos y parajes por donde transitamos, de ciudad en ciudad, son peligrosos para vivir. Hay asaltantes y si hasta ahora hemos tenido suerte, no significa que siempre será así.
-Clara, no te preocupes por eso, conozco de sobra el mundo, ya que, como todos, he vivido errante.
-No lo dudo querido, pero presiento que tu decisión proviene de los libros y como vi en uno de esos libros antiguos y desfasados que decía: “por leer tantos libros de caballerías se le seco el seso”; y esto, querido, en tu caso, se debe a los libros de historia.
-Me sorprendes, nunca pensé que gustarás de la lectura, ¿qué libro es ese del que hablas?
-Se llama: “El Quijote”. Y no es que lo haya leído, ya que, es inmenso, sólo lo hojeé, cuando buscaba tus libros de historia.
-Interesante. Pero, volviendo a lo nuestro, no me analices sólo sígueme, hoy mismo partiremos en busca del paisaje natural, donde viviremos, y que no se hable más.

Mitor y Clara toman un baño; luego, preparan sus mochilas y abandonan el hotel; caminan por las calles varias horas hasta dejar la ciudad.

martes, junio 16, 2009

Mundo de hoteles


VII

Mitor despierta intempestivamente, el reloj de la pared marca las cinco ante-meridiano, sin despertar a Clara, se sienta a los pies de la cama y empieza a reflexionar para sí: “Válgame Dios, el mundo en que vivimos carece de todo significado o razón, prohibir los libros de historia ¡qué estupidez! Es cierto que no habría de pensar así, de no ser por los libros censurados; sin embargo, sé que algo me motivó a obtenerlos, buscaba una razón, un sentido, pero claro las personas parecen estar muy conformes, tal como está Clara. Yo no lo estoy, soy un inconformista como dicen los libros; además, según he leído, este término “inconformista” se les atribuye también a las personas que logran transformar el mundo; sí, soy un inconformista, aunque Clara no lo sea ni ninguna persona que conozco. Tendré que ser quien hace la diferencia y ser cauto a la vez, hoy en día apedrean a los que piensan diferente ¡por Dios! ¡Qué hermosa es Clara, ahí echadita! Detesto tener que compartirla con todo el mundo, debo buscar la forma para no hacerlo más ¡cuánto deseo tenerla sólo para mí, qué feliz he sido con Clara en los caminos, donde sólo estábamos los dos cazando, pescando, tomando frutas y haciendo fuego por las noches! ¡Exacto, ésa es la solución!, pero ¡qué citadina es esta chica, cómo la acostumbraré a los caminos más solos!

domingo, junio 14, 2009

El usurpador


Me han robado un año
porque no tuve el dinero ni el tiempo
para vivirlo con la vida del usurpador,
de ese demonio disfrazado de hombre,
que tras mi espalda
unió sus tentáculos a mis cabos sueltos
y fue raspando hasta llegar al último espacio,
entre la carne y el fuego,
donde todo se incendió
por las escaleras y el techo,
en una bárbara sombra de orgías,
entregándose por completo.

miércoles, junio 10, 2009

Protesta


Queridos lectores escribo estas líneas aún estando en mis vacaciones sagradas para levantar una voz de protesta más contra el gobierno genocida de Perú, no diré ni repetiré lo expuesto por mis compatriotas, pero sí quiero ofrecer todo mi dolor por lo ocurrido y todo lo enérgico de mi enfurecida alma contra quienes, en un acto cobarde, enfrentaron a la policía con nuestros hermanos tribales, este acto motivado por el gobierno merece toda las respuesta de los 28 millones restantes de población para no permitir tal afrenta y relevar no sólo una ley ni tampoco a un ministro sino a todo este asqueroso gobierno aprista, partido que jamás amó al Perú y en gran medida es parte de una buena porción de atraso histórico.

sábado, junio 06, 2009

Lecho salvaje


Sucede que a veces me retumban los oídos,
tun, tun, tan, tan,
sintiendo un amargo sabor de palabras
y acostado,
una caricia áspera me estremece,
son las manos de la mujer del pueblo,
que como animal salvaje
busca la saliva en su piel,
regresando al principio,
a sus malos modales tragados por mi amor.

lunes, junio 01, 2009

Algo sobre mí


Siento ponerse sobre mí la hora definitiva
como una caricia lejana,
que va a la espalda a desembocar siempre.
Yo procedo con una maniobra delicada
y subo por las fibras de la santa
a encontrarme con las sábanas,
con los tristes movimientos del colchón.

De pronto, ya no es viento o caricia,
sino que se va formando de modo íntegro
el lazo con el silencio de las pascuas,
que recorre con eléctrico fuego
toda pasión derretida en otras juventudes,
gozadas con bofetones y llantos.

Es fascinante la desenvoltura de los acontecimientos
y la esbeltez que proyecta,
aquella luz roja del motel y la bruja,
la de los cabellos interminables
que impiden el paso a la cordura.