CARLOS HUGO RINCÓN HOEFKEN presenta:

lunes, noviembre 24, 2008

Un estilo, una huella digital

En la actualidad existen distintos métodos para identificar a una persona, tales como el ADN o la imagen óptica, estas formas de identificación se consideran, y seguramente lo son, pruebas irrefutables de una identidad, dejando atrás el método, hoy considerado imperfecto, de la impresión digital o huella digital, esto debido a que, en el transcurso de la vida, una persona puede hacerse un pequeño corte, y así variar su impresión digital.

Sin embargo, el método adecuado, aunque no perfecto, para tratar “el estilo literario” es, y sigue siendo, “la impresión digital”, dicho esto claro, de forma metafórica. Paso a explicar porqué. Un escritor, desde que aparecen sus primeras palabras va a tener un ingrediente muy personal, pero tal ingrediente será modificado, conforme se desarrolla su vida, va a tener varios cortes en esta metafórica huella digital.

Podemos reconocer un estilo, palabra por palabra, y notaremos sin duda, una infinidad de matices y variantes en ellas, y en la estructura que forman, esto hace a un escritor más rico, y más grande artista, su estilo formal va de la mano con el proceso de su pensamiento, alterado por lo vivido. Así, podremos identificarlo, en su esencia personalísima, pero modificada.

jueves, noviembre 20, 2008

El señorito servilletero

Pascuala es encantadora, cocina delicias y lo limpia todo. Es la empleada más linda de todas, y más joven también. El señorito, de unos dieciocho años, la desea, aunque es diez años menor que ella.

Cierto día, el señorito ve, que al salir sus padres, Pascuala llama por teléfono a una amiga, entonces, la amenaza, dice que la delatará con los patrones por llamar a sus espaldas, la pobre Pascuala, temiendo por su trabajo, se pone a llorar, “está bien, está bien – dice él – puedes hablar y no diré nada, pero para hablar debes sentarte en mis piernas”. La muchacha por temor acepta, y se sienta en las piernas del chico, desde entonces, cada vez, que los patrones salen ambos repiten la misma operación.

Conforme pasa el tiempo ese encuentro de fricciones empieza a degenerar, el señorito pide a Pascuala que llame en faldas, así el asunto empieza a quemar, un buen día, hace se quite los calzones y con el Jean grueso le frota el pubis, Pascuala gime cuando habla, su interlocutora se extraña, ella se excusa por el sonido, diciendo que está aguantada y ríe con su amiga.

Durante toda la siguiente semana se han repetido las palabras de Pascuala en la mente del señorito, “está aguantada – se dice para sí – quiere hacerlo conmigo, debo complacerla”.

El sábado el señorito tiene una fiesta, regresa algo tomado por la noche e ingresa violentamente al cuarto de Pascuala, ella se levanta intempestivamente de la cama y enciende la luz, le dice, que va a gritar, él le tapa la boca con la mano, le pide que no grite, que se calme, luego de unos instantes la suelta, ambos permanecen callados, apagan la luz y encienden las tinieblas.

lunes, noviembre 17, 2008

Este inmenso reloj...

Este inmenso reloj nos está agotando,
zumba al menos que nos vamos a morir.
Avanza el segundero produciendo arrugas,
declinándonos a la grieta furtiva,
sin decir palabra o ver otro amanecer.

Se escucha horrorosamente al minutero empalador,
mano de acero y desgarre de los instantes felices,
pobres dentaduras, las de la música
perdiendo sus leches de vida.

Estropeadas frutas de la antigua siembra
verdean los caminos al incesante reloj,
polvo del polvo, y desenamorándonos del tiempo.
El horario, batán pulverizando este pequeño reloj.

El artista: la falla social

Cada vez que repasamos la vida de un artista, nos encontramos con un sin número de obstáculos; vemos, por ejemplo, que desde muy temprano los padres atribuyen al joven artista muchas profesiones, tomando en cuenta sus habilidades personales, pero conforme pasa el tiempo, y aparece, ante los ojos del muchacho o muchacha, el arte, radiante como un dios, y empieza la obsesión y la pasión, los padres advierten el hecho con temor, debido a que este hijo, tan querido, empieza a dejar de lado o enfocar de manera distinta el resto de conocimientos, requeridos en otros campos, que por cierto se juzgan más importantes.

En el poema El Albatros, Baudelaire hace mención a los terribles obstáculos, que debe enfrenta el poeta (artista) y que no puede, debido a que no está muy bien preparado para enfrentar las arremetidas, de las que es víctima por las demás personas, algunas muy cercanas, que no entienden su mística. Baudelaire dice: “El Poeta es como ese príncipe del nublado / que puede huir de las flechas y el rayo frecuentar; / en el suelo, entre ataques y mofas desterrado, / sus alas de gigante le impiden caminar”.

Es así que, la sociedad intenta convencer al vehemente joven, por todos los medios, y ganarlo para sus filas, pero es inútil, la semilla de la originalidad ha incubado en su mente y apartado su corazón de la colectividad, aunque esté rodeado por todos y frecuente a todos, es muy distinto como el patito feo del cuento, que resultó ser un cisne.

Un cantante argentino dice: “El hombre tiene una carrera y el artista una trayectoria”. Esta frase lo pone todo muy claro, se distingue a este hombre con tales y tales metas, del artista, que sólo pretende capturar la belleza en la forma de su arte y desnudar su espíritu, el artista nunca estuvo planificado como el profesional.

domingo, noviembre 09, 2008

Cuadro de Ayacucho

Sentada a la puerta de una casa y rodeada de discípulas escolares, una joven captura mi atención en un segundo, lleva un misterioso sombrero negro y habla de valores, puntualidad, bondad, este cuadro magnífico de una oscura calle del centro de la ciudad de Ayacucho, me impulsa a pintar algo más de su existencia.

Esta Luz despierta hoy, muy temprano, y como siempre se dirige a la universidad. Sus compañeros de clase la observan con deseo, de nodo que, ninguno, ha podido advertir en ella sus pensamientos, expresados en sus intervenciones, el maestro, en lugar de evaluar sus respuestas la ofende con una buena calificación, y con una, aún más ofensiva, mirada lasciva.

Luego de clases, Luz va a casa, donde hace de comer para sus hermanitas. Por la noche, todas se dirigen al pórtico y conversan sobre la rectitud, es cuando yo paso, y sin conocerla como todos los demás me siento más unido a ella que a todas las demás.

martes, noviembre 04, 2008

El ABC de la literatura universal

Siempre se ha hablado, a veces sin decirlo, del ABC de la literatura universal, entendiéndose por esto cierto grupo importante de obras, que toda persona debe leer, sin embargo, esta lista no es exacta ni cuantificable, cada día, en el mundo, se publican muchas obras, algunas de las cuales gozarán de la inmortalidad literaria, aunque existe, sin duda, una suerte subjetiva en este asunto, que posibilita a cada lector la creación de su propia lista.

sábado, noviembre 01, 2008

Compañeros de juego

Ámbar te envuelves en espera por la velocidad, está cansada tu gama, y los otros no te vemos, no te frenamos por ninguna parte y tu oro ha desaparecido, tu rojo y tu verde te aplastan en un segundo. Así se extinguió su vida, tras ignorarte todos hemos perdido.

Era dulce, de pecas y hoyuelos juguetones, la niña pequeña que nos hacía reír, su sangre pasea por las pistas y nos señala como responsables, pudo ser cualquiera, es cierto, pero ¿por qué ella?

Cuando por la noches recorremos el parque, a menudo, escuchamos sus rizos pelirrojos silbando y rozándonos el hombro, sus piernas eran ágiles, seguro hubiese sido gimnasta o bailarina clásica, recordemos sus dibujos corporales, nunca catalogados como piruetas.

Este pequeño ángel lleva un vestido blanco de principios de los noventas, desde entonces, no ha parado de jugar en el parque, ha transformado la noche y día en nuestras mentes, y ha prevalecido la promesa de sus huellas, cada vez con más pisadas y nuevos juegos, aunque, cuando algún corredor de autos hace piques, alrededor del parque, suele transformarse en una visión aterradora, muestra las heridas abiertas de más de una década y sus cabellos pelirrojos se encienden como llamas abstractas, paralizando al sujeto y ocasionando un nuevo accidente.

El nuevo muerto pasa la eternidad condenado a servirle de compañero de juegos, pero este juego es distinto a los que práctica con nosotros, sus amigos del barrio, este juego es siniestro y sólo se puede ver cuando nos hemos envilecido, entonces, nuestra amiga es un demonio que atropella al condenado produciéndole terribles heridas, repetidas veces, y así, toda la eternidad.