CARLOS HUGO RINCÓN HOEFKEN presenta:

miércoles, agosto 26, 2009

Aventuras de Gustavo


IX

Gustavo y Natalia participan a Julián su próxima boda, quien en su fantasía se había hecho ilusiones con la joven, siente un hincón profundo en el corazón, pero debido al amor para con su maestro y ya que no ha visto mancha en el honor de la chica, se incorpora inmediatamente y felicita a los novios con alegría.

Los días previos a la ceremonia sagrada, transcurren con naturalidad, aunque cierta tristeza expresada en los gestos de Gustavo es percibida por la novia, quien lo encara.

-Amorcito, no puedo evitar hablarte sobre cierta sensación mía, que quiero esclarecer antes de consagrados el uno al otro.
-¿Qué?¿A qué te refieres con sensación tuya?
-¿Es que acaso, no me amas?
-No es eso lindo, te amo profundamente, pero te veo con frecuencia triste y pensativo, no sé si esté equivocada, tú me lo podrías aclarar.
-Bueno, mi amor, es cierto que estoy algo triste y pensativo, pero no tiene que ver con nosotros por lo que tengo una gran alegría en el corazón, se trata de otro asunto.
-¿Cuál es? Confía en mí, recuerda que seremos marido y mujer, y por tanto es nuestro deber apoyarnos.
-Confía, dímelo y lo solucionaremos.
-Se trata de mi trabajo, que como sabes lo siento o más bien, lo he sentido siempre como un arte. Sin embargo, habrá, más o menos, un año que no logro sentir placer por un grabado.
-Sientes, que has perdido algo, algo como tu toque artístico.
-La verdad, sí.
-Pues te equivocas, tu trabajo es mejor de lo que era. No sé mucho aún sobre grabado, pero puedo decirte, amparada en mi sensibilidad femenina, que, cada vez, tu toque se afina y es más perfecta tu expresión.
-¿En verdad, eso crees?
-Estoy segura de lo que te digo, tengo la certeza de tu genio.
-¡Dios, cuánto te amo!
-Y yo te amo sobre todas las cosas, pero también te admiro por tu sensibilidad de artista, jamás serás un artesano.
-Espero jamás serlo y con lo que me dices, me motivas a ser mejor.

Gustavo y Natalia se besan con arte, se aman como una perfecta obra maestra de dos cuerpos grabados en un trozo de madera.

Transcurren los días hacia la boda, días donde el trabajo de Gustavo se hace más luminoso, lleno de energía vital, cuando llega el día esperado y unen sus almas para siempre, se casan los tres: Gustavo, Natalia y el arte, siendo felices en múltiples lunas de miel y aserrín.