CARLOS HUGO RINCÓN HOEFKEN presenta:

sábado, junio 20, 2009

Una cárcel ejemplar


La vida diaria va envolviendo a la vida

con su vocecita rectangular superponiendo los ladrillos,

hasta convertirse en horizonte sin esperanza.


El hombre se pierde en la mano

que lo asfixia,

en los abrazos

que lo aprisionan hasta el corazón,

hasta la salida de la experiencia

por las ideas,

donde el papel encarcela los sueños.


Pobre caída

que no conoce el destino humano,

el sabor parásito que le espera

a ese hombre avinagrado,

que ella tragará

queriendo tanto.


Pobre caído

que no conoce el destino final

de su descanso,

que antes de llegar

será vomitado,

vómito cotidiano.